Fase 3 de la práctica IKIGAI

1) Aspectos favorables y oportunidades de mejora

Después de ver todas las evaluaciones que hicieron mis compañeros, encontré varios puntos buenos en mi propuesta. En general, todos coincidieron en que el propósito está claro, se entiende bien y explica bien lo que quiero hacer. También destacaron que se enfoca en una necesidad real: la falta de educación financiera en mucha gente.

Otro punto positivo es que reconocen mis habilidades, como saber analizar cosas, explicar temas y comunicar ideas – lo cual es clave para enseñar sobre finanzas. Además, dijeron que tiene potencial económico, porque los servicios que propongo pueden generar ingresos.

Pero también hubo cosas por mejorar: tengo que ser más específica en cómo atraer clientes, hacer un plan más detallado, innovar un poco más en la forma de enseñar y dejar el propósito más concreto, sin tanto rollo.

2) Análisis de la pertinencia y validez de los señalamientos

Creo que la mayoría de los comentarios de mis compañeros son válidos y realmente ayudan a mejorar la propuesta. Por ejemplo, es cierto que mi propósito estaba un poco largo: cuando intento explicar demasiado, se pierde el foco al final. Y eso no cuadra con el modelo Ikigai, que busca que todo sea claro y preciso.

También tienen razón con la falta de estrategias claras para atraer clientes. No basta con tener una buena idea, hay que definir cómo llevarla al mercado – eso es súper importante cuando se habla de emprendimiento.

En cuanto a la innovación, estoy de acuerdo: aunque la propuesta es buena, hay mucha gente en contabilidad que ofrece cosas similares. Así que tengo que encontrar la forma de diferenciarme.

3) Incorporación de mejoras al propósito

Después de pensar en las sugerencias, decidí agregar varias mejoras. Primero, hacer el propósito más claro y directo, sin hacerlo tan extenso.

También incluí la idea de usar redes sociales y contenido digital (como charlas, videos o posts) para educar a la gente, porque así llego a más público.

Además, agregué estrategias para atraer clientes, como ofrecer algo de contenido gratuito al principio para generar confianza, y después ofrecer servicios más completos.

Nuevo propósito mejorado:

Mi propósito es orientar y educar financieramente a personas y pequeños negocios, ayudándolos a organizar sus ingresos, gastos y decisiones económicas de forma sencilla. Usaré herramientas digitales, contenido educativo y asesorías personalizadas para que mejoren su calidad de vida, hagan crecer sus negocios y aporten al desarrollo económico de la sociedad.

4) Justificación de las sugerencias no incorporadas

Algunas sugerencias no las incorporé del todo, como cambiar completamente el enfoque del negocio. Creo que la idea principal está bien definida y se alinea con lo que me gusta y en lo que soy buena.

También hubo comentarios sobre hacerla totalmente innovadora, pero entiendo que en el área financiera es difícil crear algo completamente nuevo. Así que decidí enfocarme en mejorar la forma de ofrecer el servicio, en lugar de cambiar lo esencial.

5) Evaluación integral de la nueva versión del propósito

A. Balance entre mis ideas y la opinión de los demás

Creo que logré un buen equilibrio entre mi idea original y lo que dijeron mis compañeros. Mantuve la esencia de lo que quiero hacer, pero mejoré los puntos importantes gracias a su retroalimentación.

B. Utilidad de la nueva versión

Esta nueva versión me parece mucho más útil: es más clara, realista y se enfoca en cómo ponerla en práctica. Me sirve como guía para mi desarrollo personal y profesional, especialmente en contabilidad y educación financiera.

ARTÍCULO PARA EL BLOG

Título: Construyendo mi propósito a través del modelo Ikigai

Introducción

El propósito de vida es lo que le da sentido a todo lo que hacemos, y el Ikigai es un modelo japonés que ayuda a encontrarlo, combina lo que amas, en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar.

En este trabajo usé este modelo para definir mi propósito como emprendedora. Primero hice una versión inicial con mis ideas y experiencias, luego recibí comentarios de mis compañeros y finalmente la mejoré tomando en cuenta lo que me dijeron.

Desarrollo

En la primera fase, me di cuenta de que me apasiona ayudar a la gente a organizarse y entender temas financieros. También reconocí que tengo habilidades para analizar, explicar y comunicar ideas.

Mi propósito inicial estaba enfocado en orientar a personas y negocios con sus finanzas, pero era un poco largo y complicado.

En la segunda fase, mis compañeros lo evaluaron. Destacaron cosas buenas como la claridad, que se conecta con mis habilidades y que aborda un problema relevante. Pero también me dijeron que debía mejorar en innovación, forma de atraer clientes y en hacer un plan más claro.

Con base en eso, en la tercera fase lo mejoré: lo hice más concreto y agregué ideas como usar redes sociales, contenido digital y estrategias para llegar a más personas.

La diferencia principal entre la versión inicial y la final es que ahora está más clara, práctica y enfocada.

Conclusión

Este ejercicio me ayudó a entender mejor por qué es importante tener un propósito claro y bien definido. También aprendí que la retroalimentación de los demás es súper valiosa para mejorar nuestras ideas.

Además, me di cuenta de que no basta con tener buenas intenciones: hay que pensar en cómo llevar las cosas a la práctica. El modelo Ikigai me ayudó a organizar mis ideas y a ver cómo unir lo que me gusta con una oportunidad real de negocio.

Al final, este proceso me hizo crecer tanto personal como profesionalmente, porque ahora tengo una visión mucho más clara de lo que quiero lograr.

Referencias

•Material de la clase sobre Ikigai.

•Evaluaciones de mis compañeros.

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